InterculturalidadLa educación de adultos tiene que abordar el reto de desmontar las asimetrías y construir las condiciones de la multiculturalidad, para convertirlas en interculturalidad.

Pero este tipo de educación, la Educación Intercultural en el marco de la Educación de adultos, en la que se han de desarrollar la autonomía personal, moral e intelectual, en medio de un ambiente en el que se promuevan las actitudes del respeto al otro como igual, donde se aprenda a compartir nuevos significados y nuevos comportamientos de relación entre personas en una cultura de cooperación, les pide tanto al alumnado, como al profesorado una nueva forma de organización, ya que se introducen en los centros nuevas preocupaciones, tales como el pluralismo, la libertad, el respeto mutuo, la tolerancia, la solidaridad, es decir, la Educación de Adultos actual tiene el reto de actuar de forma seria y profesional ante esta nueva realidad social de todos y, por supuesto, también de la población que llega a sus centros y de las personas con las que conviven en su realidad cotidiana, fuera de las aulas, reduciendo las desigualdades y construyendo el valor de la diferencia hacia los principios de igualdad, justicia y libertad.